Sanidad adjudica a Harmon su campaña de salud y mujer

La consultora fundada por Jaime Olmos se impone entre doce ofertas por 66.250 euros para la campaña institucional «Salud y Mujer 2026», según el BOE.

Ilustracion editorial de un sello oficial sellando un dossier atado con una cinta roja

La Junta de Contratación del Ministerio de Sanidad ha adjudicado a Harmon Corporate Affairs, S.L. el contrato de creatividad, diseño y producción de la campaña de publicidad institucional «Salud y Mujer 2026», según consta en el Boletín Oficial del Estado. El contrato, formalizado el 8 de abril de 2026 dentro del expediente 202507PAO009, tiene un importe de 66.250 euros y se resolvió por procedimiento abierto entre doce ofertas, todas presentadas por pequeñas y medianas empresas.

El anuncio de formalización detalla los criterios con los que se valoraron las ofertas: el precio pesó un 30%, y el 70% restante se repartió entre tres apartados de naturaleza estrictamente comunicativa —adecuación a los objetivos de comunicación (18%), adecuación a los principios de comunicación (20%) y utilidad del concepto propuesto para los objetivos estratégicos de la campaña (32%)—. El ámbito de ejecución del contrato es Madrid.

Harmon Corporate Affairs se presenta a sí misma como la primera consultora española especializada en «estrategias de no-mercado»: vigilancia regulatoria, relaciones institucionales, movilización pública, posicionamiento corporativo, comunicación financiera y gestión de intangibles y reputación, con oficinas en Madrid, Barcelona, Lisboa y Bruselas. La fundó en 2021 Jaime Olmos, ingeniero agrónomo que presidió la empresa pública Tragsa entre junio de 2003 y mayo de 2004 —bajo el Gobierno de José María Aznar, según la propia cronología institucional de Tragsa—, y que fue socio director de asuntos públicos en Kreab entre 2010 y 2021.

El Ministerio de Sanidad viene sacando a concurso una campaña bajo el mismo epígrafe —salud y mujer— en ediciones anteriores, siempre separando el contrato de creatividad, diseño y producción de la compra de espacio en medios, que se licita aparte. Para una consultora de asuntos públicos como Harmon, ganar una campaña de comunicación institucional con criterios de evaluación creativa no es una extensión de su actividad de relaciones institucionales, sino una acreditación de mercado distinta: certifica capacidad de producción publicitaria, un terreno donde compite con agencias creativas convencionales y no solo con otras consultoras de public affairs.

El expediente no recoge declaraciones de ninguna de las dos partes: ni el Ministerio ni Harmon han comunicado la adjudicación en sus propios canales al cierre de esta pieza. Todo lo publicado procede del anuncio de formalización del contrato, un documento público que detalla el proceso —doce ofertas concurrentes, criterios ponderados, importe— sin margen para la discrecionalidad que a veces se atribuye a la contratación de campañas institucionales.

Fuentes