
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y Autocontrol firmaron el 15 de septiembre un convenio de colaboración para fomentar una publicidad financiera responsable y reforzar la protección del inversor, según la nota de prensa publicada por el propio organismo de autorregulación publicitaria. El acuerdo pone el foco en los creadores de contenido sobre inversión, ahorro y criptomonedas en redes sociales, conocidos como finfluencers.
Según el comunicado de Autocontrol, el convenio persigue tres líneas: fomentar el cumplimiento de la normativa publicitaria por parte de las entidades que ofrecen productos de inversión, garantizar la transparencia de la información que difunden las empresas cotizadas y desarrollar actividades conjuntas de formación y divulgación, con la vista puesta en la prevención del fraude financiero en entornos digitales. Carlos San Basilio, presidente de la CNMV, señala que el acuerdo refleja que la confianza en los mercados financieros se construye también a través de una publicidad transparente, rigurosa y comprensible.
José Miguel García-Gasco Martínez, presidente de Autocontrol y director general de Atresmedia Publicidad, afirma que el convenio refuerza la colaboración con la CNMV y pone en valor la eficacia de herramientas preventivas como el Copy Advice. El Copy Advice es el servicio de revisión previa y voluntaria de piezas publicitarias que Autocontrol ofrece a los anunciantes antes de que salgan al mercado, y es la pieza que la CNMV reconoce ahora como aliada de su propia supervisión.
El convenio no nace de un caso aislado, sino de un trabajo de campo previo de la propia CNMV: el 9 de abril, el supervisor hizo pública una revisión de la actividad en redes sociales de cerca de cien finfluencers, en la que detectó que un 10% incumplía las normas sobre recomendaciones de inversión o podría estar prestando asesoramiento personalizado sin la autorización requerida para ello, incluido un caso de promoción de un chiringuito financiero ya advertido por el propio organismo. El acuerdo con Autocontrol traduce ese diagnóstico en un mecanismo de prevención: un futuro sello o certificación para creadores de contenido financiero que se comprometan a conocer y respetar la normativa publicitaria del sector.
Para el sector de la comunicación, el convenio desplaza parte del peso regulatorio de la publicidad financiera hacia la autorregulación: un anunciante o una agencia que trabaje con creadores de contenido en el ámbito de la inversión gana, a partir de ahora, un cauce reconocido por el propio supervisor de los mercados para blindar sus campañas antes de publicarlas. La CNMV, por su parte, no delega su potestad sancionadora, pero suma un filtro previo que hasta ahora operaba solo en el terreno voluntario de la autorregulación.
