La CNMC obliga a Atresmedia a separar la publicidad de Clear Channel

La CNMC autoriza la compra de Clear Channel España por Atresmedia, condicionada a mantener separada la comercialización de la publicidad exterior durante un máximo de ocho años.

Ilustración editorial: una valla publicitaria exterior separada de una hilera de vallas idénticas

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) autorizó el 20 de julio, y lo hizo público el 25 de agosto, la compra de Clear Channel España por parte de Atresmedia, condicionada a que el grupo mantenga la publicidad exterior separada del resto de su oferta publicitaria durante un máximo de ocho años.

La operación, notificada a la CNMC el 19 de diciembre de 2025 bajo el expediente C/1638/25, otorga a Atresmedia el 100% del capital de Clear Channel España. El regulador detectó que la compra convertiría a Atresmedia en el único grupo con presencia significativa en la mayoría de los principales medios publicitarios en España: el grupo ya opera en televisión y radio, y su matriz, Planeta, está presente en publicidad de prensa. La CNMC advirtió que esa posición permitiría ofrecer paquetes conjuntos de televisión, radio, prensa y exterior difícilmente replicables por la competencia, en mercados que describió como concentrados y con elevadas barreras de entrada y expansión.

Para resolver ese riesgo, Atresmedia se comprometió, durante un máximo de ocho años, a comercializar la publicidad exterior de forma independiente del resto de su oferta y a mantener una separación estructural, funcional, comercial y económica entre Clear Channel y sus otras comercializadoras. Según la CNMC, la prohibición de comercialización conjunta se extiende a todo el proceso de negociación, desde el diseño de los productos publicitarios hasta su intermediación a través de las agencias de medios y su venta final. Atresmedia tampoco podrá intercambiar información comercial entre divisiones, tendrá limitada su participación en licitaciones públicas de exterior y deberá nombrar a un administrador independiente que vigile el cumplimiento.

La venta se anunció originalmente el 8 de septiembre de 2025, cuando Clear Channel Outdoor Holdings —matriz de Clear Channel, cotizada en Nueva York— comunicó un acuerdo definitivo para traspasar su filial española por 115 millones de euros, dentro de un proceso de desinversión de todo su negocio europeo. Su entonces consejero delegado, Scott Wells, explicó que la operación permitía a la compañía reducir deuda y concentrar recursos en sus negocios de América y aeropuertos.

Con el visto bueno de la CNMC, la publicidad exterior española queda en manos de un grupo audiovisual por primera vez, aunque bajo un cortafuegos que el regulador ha diseñado para que ninguna agencia de medios se vea forzada a comprar como un solo paquete lo que hasta ahora negociaba por separado.

Fuentes