Natalia Sánchez asume la presidencia de Omnicom PR España

La ejecutiva, que co-dirigía Weber Shandwick, releva a Higinio Martínez tras cerca de dos décadas al frente de la agencia. El cambio es una de las primeras consecuencias en España de la fusión entre Omnicom e IPG.

Relevo de testigo entre dos manos, ilustracion editorial

Natalia Sánchez es la nueva presidenta de Omnicom PR en España desde el 1 de julio. Reportará a Hugh Taggart, consejero delegado de Omnicom Public Relations para la región EMEA, y releva al frente de la agencia a Higinio Martínez, según adelantó Dircomfidencial y confirmaron después otros medios del sector.

El cambio cierra una etapa larga. Martínez dirigió la agencia durante cerca de dos décadas y era una de las figuras históricas del grupo en el país. Sánchez llega desde Weber Shandwick, la agencia de relaciones públicas de IPG, donde co-lideraba la operación española.

La reordenación global del sector empieza a bajar al terreno español por la vía de los despachos de dirección.

Efecto de la megafusión

La procedencia de Sánchez no es un detalle menor: viene de una agencia de IPG y pasa a presidir una de Omnicom. Su nombramiento se explica por la integración de IPG en Omnicom, la operación que ha reordenado el mapa mundial de la publicidad y las relaciones públicas y que ahora empieza a concretarse mercado a mercado.

La reordenación global del sector empieza a bajar al terreno español por la vía de los despachos de dirección. Antes que fusiones de marcas o cierres de oficinas, lo que se ve primero es quién manda: los organigramas se reescriben mientras las estructuras jurídicas siguen su curso.

Qué cambia en España

La salida de una figura con veinte años de casa y la llegada de una ejecutiva del grupo absorbido apuntan a una recomposición de equipos que difícilmente se quedará en la presidencia. En una integración de este tamaño, el reparto de cuentas, oficinas y responsables suele resolverse en los meses siguientes, no en el anuncio.

Para los clientes y para el resto de agencias, la señal es que la fusión ha dejado de ser un titular internacional para convertirse en decisiones con nombre propio en Madrid.

Veinte años tardó Omnicom PR en construir un liderazgo en España. La integración con IPG ha tardado bastante menos en empezar a rediseñarlo.

Fuentes