
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) convocará el próximo 22 de octubre a los principales actores de la medición de audiencias en España para analizar si los sistemas actuales cumplen los principios de transparencia, comparabilidad y pluralismo del artículo 24 del Reglamento Europeo de Libertad de los Medios de Comunicación (EMFA). La jornada, en la sede del regulador en Madrid, reunirá a representantes de Comscore, GfK, la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC), la Asociación de Medios de Información (AMI), la Asociación Española de Anunciantes (AEA), Mediaset España, WPP Media y Google, entre otros.
El programa, publicado en la web de la CNMC, arranca a las 16:00 horas con una ponencia de Giacomo Lasorella, del regulador italiano de comunicaciones AGCOM, sobre la aplicación práctica del artículo 24 del EMFA. Le siguen dos mesas redondas: la primera pregunta directamente si los sistemas de medición vigentes cumplen esos principios; la segunda se centra en la medición cross-media, el reto de contar audiencias que saltan entre televisión, digital y redes. Las conclusiones corren a cargo de Rafael Chamorro.
El hueco que deja Comscore
La convocatoria llega mes y medio después de que Comscore renunciara al proyecto de medición de audiencias digitales que había ganado por concurso a la propia AIMC. Desde entonces, el sector espera saber quién asumirá la medición de referencia: esta redacción preguntó el 20 de septiembre a AIMC si GfK Data and Analytics Media optaría a una prórroga como medidor recomendado, sin que haya llegado respuesta hasta la fecha.
Que la jornada de la CNMC incluya en su panel a Miguel Ángel Fontán (AIMC), Julia Sizova (Comscore) y David Sánchez (GfK) indica que las tres partes del pulso siguen sentadas a la misma mesa pese a la renuncia. No es, sin embargo, un acto de resolución del vacío: es un foro de análisis regulatorio sobre si el sistema —gane quien lo gane— cumple con lo que exige la norma europea.
Por qué importa a un dircom
La forma en que se miden las audiencias no es un debate técnico ajeno a la comunicación: es la vara con la que agencias, anunciantes y medios justifican presupuestos, reportan resultados y negocian tarifas. Un cambio en quién mide y cómo lo hace —bajo el paraguas del artículo 24 del EMFA, pensado para blindar la transparencia frente a la concentración de poder mediático— afecta directamente a los datos que cualquier profesional del sector tiene que defender ante un cliente o una dirección general.
