
FINN Partners ha fichado a Laura Macdonald como responsable global de su práctica de Tecnología, según ha anunciado la consultora de comunicación. Macdonald llega tras más de una década en Hotwire, donde ocupó varios puestos de liderazgo en Estados Unidos, Reino Unido y a escala global: primero como directora de Crecimiento y, en su etapa más reciente, como presidenta para América, al frente de varias incorporaciones de cuenta relevantes.
Macdonald reportará al consejero delegado global de FINN Partners, Peter Finn, y trabajará desde San Francisco al frente de un equipo de cerca de trescientas personas dedicado a clientes tecnológicos en todo el mundo. Su especialidad cubre tecnología de consumo, tecnología empresarial, inteligencia artificial, ciberseguridad, publicidad digital y fintech.
Contexto
La práctica de Tecnología de FINN Partners facturó 50,3 millones de dólares en 2025 (unos 46 millones de euros) y da servicio a casi trescientos clientes del sector, entre ellos 2K, Comcast, IEEE, Dayforce, NETSCOUT, TP-Link y Roborock, según los datos que la propia consultora ha hecho públicos junto al nombramiento. En el último año, la práctica ha sumado más de cincuenta clientes nuevos.
Antecedentes
FINN Partners, fundada en 2011, ha pasado de facturar unos 24 millones de dólares a unos 200 millones (183 millones de euros) en catorce años, y hoy emplea a más de 1.300 profesionales en 39 oficinas — un crecimiento que la propia agencia atribuye tanto a expansión orgánica como a la integración de nuevas empresas y equipos. La consultora ha sido reconocida entre las compañías más innovadoras de 2024 por Fast Company y como mejor agencia para trabajar y agencia del año por PRovoke Media. Macdonald, por su parte, construyó su carrera en Hotwire, una de las consultoras de comunicación tecnológica de mayor proyección internacional, donde llegó a dirigir la operación para todo el continente americano.
Implicaciones
El fichaje refuerza la apuesta de FINN Partners por la tecnología como su práctica de mayor tamaño a escala global, con una responsable que conoce desde dentro a una de sus rivales directas en el segmento. Para el sector, es un recordatorio de que la competencia por el talento sénior en comunicación tecnológica no se libra solo en las cuentas: también en quién dirige las prácticas que las gestionan, sobre todo cuando la inteligencia artificial ha puesto ese oficio en el centro de la conversación de cualquier marca tecnológica.
Una directiva que pasó más de diez años construyendo la presencia americana de Hotwire cruza ahora al bando de una de sus rivales directas: la clase de movimiento que, en un sector tan pequeño como el de la comunicación tecnológica, nunca pasa inadvertido.
