El 53% de los periodistas rechaza los pitches escritos por IA

El 2026 State of the Media Report de Cision mide el rechazo de los periodistas a los pitches de comunicación generados por inteligencia artificial, con diferencias marcadas por región.

Una mano mecánica con una pluma de escribir es apartada por una mano humana, junto a una pila de cartas atadas con una cinta roja

Más de la mitad de los periodistas encuestados en todo el mundo, un 53%, se declara en contra de recibir pitches de relaciones públicas escritos por inteligencia artificial, según el informe 2026 State of the Media Report de Cision a partir de casi 2.000 periodistas de 19 mercados. Un 25% se mantiene neutral y solo un 21% se declara a favor.

La cifra marca una ligera suavización frente al año anterior: en 2025, el rechazo alcanzaba el 56%. Cision atribuye el cambio a que los propios periodistas usan cada vez más la inteligencia artificial en su trabajo diario: un 48% la emplea para generar ideas, un 43% para documentarse y un 41% para transcribir o resumir entrevistas. Solo un 21% dice no usarla en ninguna tarea, frente al 33% de hace un año.

El mapa cambia según la región

El rechazo no es uniforme por región. En Norteamérica, el bloque menos dispuesto a usar la IA por cuenta propia, un 39% de los periodistas se declara muy en contra de recibir pitches generados con ella. En Asia-Pacífico, donde la adopción entre periodistas es la más alta de las tres regiones que mide el informe, la actitud hacia los profesionales de comunicación que la usan es también la más favorable. El estudio agrupa sus datos en Norteamérica, EMEA y Asia-Pacífico, sin desagregado propio para España o Hispanoamérica.

La resistencia, según recoge el informe, tiene menos que ver con el uso de la IA en sí que con lo fácil que resulta detectarla. Mike Moore, editor adjunto especializado en tecnología, explicó en un webinar organizado por Cision que reconoce sin esfuerzo un pitch generado sin ninguna revisión: anuncios de producto genéricos y cargados de detalles, o aperturas que calcan datos de un perfil de LinkedIn sin ninguna conexión real con el destinatario.

Qué cambia para un profesional

Para un profesional de la comunicación, la lectura operativa es concreta: la inteligencia artificial puede ayudar a investigar, redactar un primer borrador o adaptar un mensaje a distintos públicos, pero enviarlo sin revisión ni personalización humana tiene un coste medible en la relación con la prensa, precisamente el activo que ese profesional necesita conservar. El propio informe recomienda declarar el uso de IA en el trabajo de comunicación y tratar cualquier texto generado como un borrador, nunca como un producto terminado.

La tendencia se mueve despacio y en una sola dirección: el rechazo se suaviza año a año a medida que el periodismo normaliza su propio uso de estas herramientas, pero sigue lejos de la aceptación. Mientras eso no cambie, cada pitch que llega sin una revisión humana visible sigue jugándose la paciencia de quien lo recibe.

Fuentes